jueves, 19 de septiembre de 2013

Vamos a comentar que es lo más granao que pulula por el mundo del cine y de las series. Que me hagáis caso o no será de vuestra entera responsabilidad (“Frankly, my dear, I don't give a damn”). Por ser la primera de las reseñas haremos un breve repaso de lo último que nos ha tenido distraídos las tardes-noches de los fines de semana. Para los unos, Guerra Mundial Z (más aquí) no hay que perdérsela, pero no como mi amigo el perito que se la vio en el iPad de cutredescarga.com, sino que al cine, hala! vamos al cine que merece. Elysium (más aquí) está en la borderline de ¿qué hago?, ¿voy o no voy?, ea! a mojarse. Pacific Rim (más aquí) hay que verla en la pantalla enorme, eso sí las novias son de Heidi y nosotros de Mazinger por lo que cara larga al final de la película. Luego mimos y ya está, arreglado. Para los otros, empezamos por El Irlandés (más aquí) una comedia entre negra o gris o verde, con dos actorazos, escenas, y diálogos inolvidables por surrealistas o hiperrealistas según se vea y con un sentido de humor difícil. La parte de los ángeles (más aquí) en más Loach en las calles de la Gran Bretaña. Sólo deciros que es un gran sainete costumbrista en metraje de 90 y con momentos fantásticos. Starbuck (más aquí) un divertida comedia que te llega y ya está, y no le des más vueltas, la ves y punto que te va a gustar (acuérdate de bostezar quejumbrosamente cuando asome alguna lagrimilla delante de tu novia). En la tele, monográfico para The Newsroom (más aquí) que en mi opinión es de lo mejor que están emitiendo. Segunda temporada ya disponible. De guiones redondos a diálogos magistrales, ritmo, cadencia, pausas, desenfreno todo esto junto, batido pero no agitado (“Shaken, not stirred”). Personajes que a pesar de la inmundicia del mundo en el que viven no se dejan arrastrar por la desilusión y la apatía, manteniendo ciertos valores por encima de todo. No os la perdáis. Nos quedamos esperando la T2 de House of Cards (más aquí) Y por último y no menos importante el clásico de este mes, La Legión Invencible (más aquí). Mozart fue el genio de la música y John Ford lo fue del encuadre, además de otras miles de cientos de cosas. Lirismo, epopeya, valores, moral, ética, deber, disciplina, y otras muchas de la cosas de las que Sócrates preguntaba por ahí, están en esta película.